Los boleros de la abuela

Los abuelos solían encender sus bonitos aparatos de radio para escuchar o poner los discos en las elegantes consolas tocadiscos en madera fina y barnizada en dos tonos, que ocupaban el lugar de honor en la sala de la casa para impresionar a las visitas.

Recordamos esas canciones y boleros que entonaban cantantes de voz con resonancia gutural, con lujo de voces y requintos

Las letras de esas canciones, eran exaltadas, apasionadas y escritas con lenguaje florido, heredado de la poesía romántica.

Reproducimos alguna canciones de esta época:

<<Piensa en mí>> Agustín Lara

Ya ves que venero tu imagen divina/ tu párvula boca, que siendo tan niña/ me enseñó a pecar…

<<Frenesí> >Alberto Domínguez Borrás

Quiero que vivas solo para mi/ y que tu vayas por donde yo voy / para que mi alma sea nomás de ti / bésame con frenesí

<<La gloria eres tú>> José Antonio Méndez

Desdigo a Dios porque al tenerte yo en vida / no necesito ir al cielo tisú / si alma mía, la gloria eres tú…

<<Presentimiento>> Pedro Mata

Esos ojos, me dije, son mi destino / y esos brazos morenos son mi dogal….

<<Golondrinas yucatecas>> Luis Rosado Vega

Llegaron en tardes serenas de estío / cruzando los aires con vuelo veloz…..<

<<Peregrina>> Luis Rosado Vega

Peregrina, de ojos claros y divinos / y mejillas encendidas de arrebol, mujercita de los labios purpurinos……

<<Te quiero, dijiste>> María Grever

Y sentí en mi pecho un fuerte latido, /después un suspiro, y luego el chasquido

De un beso febril….

<<Perfidia>>

Al mar, espejo de mi corazón / las veces que me ha visto llorar / la perfidia de tu amor….

Esta es la música de antaño con un lenguaje poético, culto y florido, hoy han sido sustituidos con horribles frases metafóricas como <<Excítame con lo dices >> o esta otra >> No te quites los calzones porque la jaiba te va a morder>>>

Palabras de la abuela

Recién escuché una palabra que me hizo recordar a mi abuela.
En casa de mis abuelos, día a día, temprano se abrían las ventanas de par en par que daban a los portales de la avenida y también del patio interior de la casa.
Las almohadas sin fundas, las sabanas, las baquetas, se sacaban a “orear” a las ventanas.
Una vez a la semana, se volteaban los colchones de modo de estar parados “oreándose” junto a sus camas.
Esta costumbre de “orear” las cosas y las habitaciones para que les dé el aire es antigua y en vía de extinción.
Nuestra región donde el calor y la humedad provocan generación de moho y el encierro de olores desagradables; por eso todas las habitaciones tiene dos ventanas que se abren al momento que la familia se levanta para sus actividades, y generalmente no se cerraban para que circulara el aire, algunas tenían una rejilla, para evitar las miradas indiscretas de los peatones.
Investigando el termino, viene del latín aura, “aire”, y que literalmente significa “airear”
Los norteños la siguen usando en otra acepción que se aplica a uno mismo, cuando estas entumecido y harto del mismo lugar, oficina, aun en tu casa, uno sale a “orearse” a despejar la mente, refrescar ideas, otro panorama, para evitar el enmohecimiento de las neuronas.
Por eso, hay que abrir las ventanas y orearnos como los colchones de la casa de la abuela y seremos felices al poner en practica esta nostalgia….